3 de octubre de 2008
Desde que conozco a mi hermano Italo, creía que era el único ser humano en el planeta cuyo hobby y pasión eran los ómnibus. Hasta que un día, en una Jornada del Patrimonio, quede sorprendido al ver a varios jóvenes y adultos compartiendo su misma patología. Allí estaban todos reunidos, sacando apuntes, datos, discutiendo las características de las unidades, las líneas que recorrían… allí perdí definitivamente a mi hermano, entrando en un camino sin regreso.
Aunque los llamé "los locos de los ómnibus", ellos se definen a si mismo como busologos, o sea, los que estudian los ómnibus, ellos transformaron un hobby en un objeto de estudio y vaya que lo es. Existen organizaciones, como Eritrans, tal vez sea la mas conocida porque poseen vehículos antiguos restaurados y la prensa les dio cierto espacio, pero ciertos comentarios que me llegaron, dicen que son muy celosos al momento de compartir material con gente fuera de su organización. Dando a lugar a una serie suspicacias y conspiraciones. Su objeto de amor y estudio, para esta gente no conoce limites y fronteras, estan conectados con organizaciones similares de otros países, hay foros de discusión muy animados dicho sea de paso.
También tienen salidas de campo, digamos de observación, capturando imágenes de ómnibus con sus cámaras, entrevistas a chóferes y demás. Como ademas recolectar piezas de unidades como los carteles de tela, la chapita de identificación dado por la IMM, insignias, asientos, entre otras cosas que te sorprenderías a cuanto lo venden en Mercado Libre.
Si vos creías que la busología era algo muy aburrido, estas totalmente equivocado.
Cuentan una anécdota sobre un aficionado a los ómnibus en Argentina que sacando fotos a los buses, no advirtió que estaba frente a un banco, lo que llevo al gerente del banco a llamar a la policía pues sospechaban que estaba sacando fotos del lugar para otros fines. Me gustaria haber estado alli para verle la cara de los policias cuando el hombre les explicaba a que fotografiaba realmente.
Es que los ómnibus estan tan metido en nuestra vida cotidiana que solo nos damos cuenta, cuando hay un paro, cuando tardan en pasar y cuando sube el boleto.
Pero cuantas historias encierran estos vehículos que dia a dia nos llevan a nuestro trabajo o a donde precisemos ir. Cuantas historias de amor habrán nacido en sus pasillos. Hasta el pensador cristiano Michel Quoist, para dar la idea de salvación colectiva de la humanidad se sirve de un ómnibus en una de sus reflexiones.
La revista Charoná de 1972 mas o menos, en una de sus grandes historietas donde los protagonistas eran una pandilla de barrio viaja al pasado en una catramina del cutcsa, impecable estaba esa historieta que semana a semana leíamos con mi hermano.
Si, este medio de transporte esta muy ligado a nuestras vidas no lo podemos negar, incluso esta relacionada en mi primer paso de autonomía. Recuerdo aun mi primer viaje solo en ómnibus, fue en una de las queridas e inolvidables catraminas de CUTCSA, adoraba a la 547, era veloz, estaba bien cuidada, vaya a saber adonde fue a parar. Ni hablar de las corridas que me pegaba para abordar el 76 de aquellos Leyland, cuya forma de la careta me parecía que sonreía, si ya lo tratare en el diván.
No olvidemos los troles un transporte rápido ecológico que acá no le dieron oportunidad de sobrevivir.
Pero hay gente como el grupo ACLO que se encargan de recolectar estos testimonios e historias del transporte urbano que tanto tienen para contarnos, por eso este sábado cuando salgas a "patrimonear" y si querés conocer mas acércate hasta el
Aunque los llamé "los locos de los ómnibus", ellos se definen a si mismo como busologos, o sea, los que estudian los ómnibus, ellos transformaron un hobby en un objeto de estudio y vaya que lo es. Existen organizaciones, como Eritrans, tal vez sea la mas conocida porque poseen vehículos antiguos restaurados y la prensa les dio cierto espacio, pero ciertos comentarios que me llegaron, dicen que son muy celosos al momento de compartir material con gente fuera de su organización. Dando a lugar a una serie suspicacias y conspiraciones. Su objeto de amor y estudio, para esta gente no conoce limites y fronteras, estan conectados con organizaciones similares de otros países, hay foros de discusión muy animados dicho sea de paso.
También tienen salidas de campo, digamos de observación, capturando imágenes de ómnibus con sus cámaras, entrevistas a chóferes y demás. Como ademas recolectar piezas de unidades como los carteles de tela, la chapita de identificación dado por la IMM, insignias, asientos, entre otras cosas que te sorprenderías a cuanto lo venden en Mercado Libre.
Si vos creías que la busología era algo muy aburrido, estas totalmente equivocado.
Cuentan una anécdota sobre un aficionado a los ómnibus en Argentina que sacando fotos a los buses, no advirtió que estaba frente a un banco, lo que llevo al gerente del banco a llamar a la policía pues sospechaban que estaba sacando fotos del lugar para otros fines. Me gustaria haber estado alli para verle la cara de los policias cuando el hombre les explicaba a que fotografiaba realmente.
Es que los ómnibus estan tan metido en nuestra vida cotidiana que solo nos damos cuenta, cuando hay un paro, cuando tardan en pasar y cuando sube el boleto.
Pero cuantas historias encierran estos vehículos que dia a dia nos llevan a nuestro trabajo o a donde precisemos ir. Cuantas historias de amor habrán nacido en sus pasillos. Hasta el pensador cristiano Michel Quoist, para dar la idea de salvación colectiva de la humanidad se sirve de un ómnibus en una de sus reflexiones.
La revista Charoná de 1972 mas o menos, en una de sus grandes historietas donde los protagonistas eran una pandilla de barrio viaja al pasado en una catramina del cutcsa, impecable estaba esa historieta que semana a semana leíamos con mi hermano.

Si, este medio de transporte esta muy ligado a nuestras vidas no lo podemos negar, incluso esta relacionada en mi primer paso de autonomía. Recuerdo aun mi primer viaje solo en ómnibus, fue en una de las queridas e inolvidables catraminas de CUTCSA, adoraba a la 547, era veloz, estaba bien cuidada, vaya a saber adonde fue a parar. Ni hablar de las corridas que me pegaba para abordar el 76 de aquellos Leyland, cuya forma de la careta me parecía que sonreía, si ya lo tratare en el diván.
No olvidemos los troles un transporte rápido ecológico que acá no le dieron oportunidad de sobrevivir.
Pero hay gente como el grupo ACLO que se encargan de recolectar estos testimonios e historias del transporte urbano que tanto tienen para contarnos, por eso este sábado cuando salgas a "patrimonear" y si querés conocer mas acércate hasta el
CENTRO DE PROCTECCION DE CHÓFERES, en la calle Soriano 1227.
