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NOS ESTAN OBSERVANDO...

30 de setiembre de 2008

Fabio Zerpa tiene razón, como dice la canción. Desde las sombras nos vigilan, vaya saber con que fin siniestro y acá tengo una prueba de lo que digo.

Estaba comodamente recostado sobre el sillon mirando tele, cuando de pronto me senti observado, miré hacia un costado y alli estaba la sombra de este ser que viajó millones de kilometros para observar a un tipo descansando... ¿Que miras fiera?, le dije y este me respondió telepaticamente: -"Estoy laburando, no ves Monstro"- Y alli me realizo una encuesta para saber los habitos y costumbre humanas. Por supuesto, dije todo al reves, apenas terminó, me dio las gracias y se subió arriba de su nave y se fue pensando en el buen negocio hizo al adquirir esas cuentas de colores y espejitos a cambio del computador maestro de la nave y el acelerador de particulas que despues se lo vendi a unos franchutes que andaban en la vuelta y ya me entere que lo rompieron...



MIS AVENTURAS POR LA COCINA

1 de febrero de 2008


Dado que Marie, estos dias no estaba en casa, tuve que incursionar en el mundo culinario si queria sobrevivir.
Dia a dia, fui perfeccionando mis habilidades culinarias, ya la cocina no me parecia un robot perverso como Hal de 2001 Odisea en el espacio, sino una amiga que me ayudaria a preparar mi alimentacion diario. Las clases de zen servian para algo despues de todo.
El plato mas exquisito lo bautize "Mejunje de verdura a la Ferchu".
Agarre una olla, le puse un fondito de aceite usado que me dio el encargado del cacrrito de hamburguesas de la esquina del trabajo. "Antes de tirarlo damelo", le dije.
Eso, con la cebolla verdosa, le dio un aroma espectacular que desperto la envidia de los vecinos del edificio que me gritaban : "¿Estas cocinando un gato muerto?", "Vecino, no me da un poco de eso, asi mato a mi suegra","¡Si te comes eso, por favor no lo "descargues" acá, genocida!", "Tene corazon, hay niños chicos"...etc, etc.
Despues le agregue sal y pimienta para darle gusto ... como dicen los chef en la tele y ademas los frasquitos eran lindos.
Enseguida meti en la olla toda la verdura que andaba en la vuelta cortada en pedacitos, asi como "el cosita" pico al caramelero. Nabo, zapallo...no, no a los pibes que se paran en la puerta del apartamento no, ya bastante tienen con ser hinchas de Peñarol, pobres.
Estaba cocinando, cuando me llamaron por telefono para venderme un revolvedor a pila portatil de cafe u te, que cambiaria mi vida y obtendria un descuento del 5 % en las compra de una cortadora de cesped. Ante la insistencia de mi interlocutor por querer encajarme tal preciado aparato, le tuve que cortar abruptamente. ¡Pero que rompe hu.... ! Ahi me acorde de lo que tambien podria agregarle a mi mejunje de verduras... si, huevos. una vez puesto adentro de la olla, lo revolvi como una bruja revuelve su pocimas, con ese gesto de estar saboreando con el destino que le dara con esa risa media zarpada y todo.
En unos minutos, el gran revoltijo de verduras taba pronto y delicioso...aunque Usted no lo crea.

Cronica de un viaje singular

23 de enero de 2008

El sabado viajamos con Mariela en una flamante unidad de Copsa. El vehiculo posee aire acondicionado, comodos asientos reclinables y ventanas panoramicas que te permiten apreciar el paisaje mucho mejor. El unico punto en contra son los estrechos pasillos, porque cuando se llena el omnibus realmente se complica llegar a la puerta de descenso.
Nuestra ilusion de tener un viaje confortable, se fue por el caño de escape cuando atras nuestro se instalo una bandada de planchas con la cumbiancha a todo volumen. Asi con el unico ritmo que las distinguen “chi qui chin – chi qui chin” y el contenido tan vacio como la cabeza de ellos, arrancamos de la Terminal de Rio Branco.
En estos amistá algo no me cerraba, estaban muy limpitos y prolijos, incluso para ser “plancha
postal", aunque hablaban y vestían como planchas, estas cruzas de cheto con plancha, eran unos nenes de mamá jugando a ser terrible banda de pelaos.
En determinado momento me imagine vestido como terminator caminando hacia ellos con escopeta en mano, pero la aparicion de una veterana, a la altura de Tres Cruces, haciendo su parodia humoristica a costilla de los “pare de sufrir” estropeo mi fantasia justiciera.
La doña habia empezado bien su numero hunoristico, hasta que se zarpo mal. A un joven le mostró una bombacha vieja con supuestas propiedades milagrosas (que mas de una pasajera casi se la manotea para constatar dichas propiedades en carne propia) le dijo: "Vos hace tiempo que no ves una de estas no" Las risas no tardaron en escucharse. Ni bien termino con ese, agarro a otro muchacho de carton ligador, luego de enumerarle varias formas cuasi-milagrosas de obtener el amor de una mujer, le expresó: “tu las probaste todas sin resultado, lo tuyo no es problema de fe, es tu cara nomas, mi viejo” El omnibus exploto de risa, mientras colorado como un tomate, el acusado de feo se escapo por la ventana, antes de bajarla a patadas del micro.
No pasaron de 5 minutos que, en la parada del Hospital de Clinicas, subio un morocho, vestido como rapero, haciendo con la boca los ruidos inconfundibles del Hip-Hop, estaba sorprendido no sabia si reirme o aplaudirlo, habia que reconocer que el morocho irradiaba simpatia y supo ganarse a los presentes. Al pedir una colaboracion aclaro que él lo hacia porque le gustaba, y no iba a llorar con el clasico slogan de la mayoria de los vendedores ambulantes que no tienen trabajo y no quieren delinquir, etc....
A ritmo de los pibes chorros seguimos el viaje. Pasando la tienda inglesa de lagomar, una doña le pregunta a una mujer al lado de la puerta de descenso, si iba a bajar en la que viene. La chica le dice que si. Al minuto, la misma señora le pide permiso para pasar, aunque le faltan como diez paradas para bajarse.La chica le repitio que bajaba en la proxima, en un tono de ¿Abuela se olvido de tomar la pastilla?
Cuando estabamos llegando al peaje, como los pasillos son muy estrechos, no pensado para los gorditos uruguayos, una señora, intento pasar entre medio de un flaco y quedaron como abotonados, no iban para atras ni para adelante, desesperada la doña lo agarró de la cintura al muchacho, lo apoyaba de atras, era una escena totalmente bizarra, el apretado le decía: “Bueeee la veo difícil”
Eso fue un manoseo alevoso por parte de la veterana que aprovecho a tocar carne joven, si no llame al Inau, fue porque nos bajabamos en la proxima. Pero la “acosadora de los pasillos” no se bajo con nosotros, se ve que me vio acompañado y me salve de un seguro ataque. Pero quedo cerquita de los imitadores de planchas, tal vez ellos no corrieron con la misma suerte, nunca lo sabre. La verdad que los viajes en Copsa son muy pintorescos y entretenidos. Hasta el proximo viaje.

La vida vista desde el fondo de la botella

29 de noviembre de 2007

Ya paso un mes desde que tuve aquel accidente con las pelusas de los arboles de platanos que, segun los "anorexicos mentales" de las autoridades municipales dicen que son buenos. Tuve que colocarme en la cara dos culos de botellas que tenia guardados en la mesita de luz, lentes mas anticuados que el Window 3.11. Cuando me miro al espejo tengo que reprimir mis deseos de escupirme, no me favorecen en nada. Mariela me mira como si fuera un bicho raro y no la culpo, es que el tipo que sale en la tapa del Cuarteto de Nos "Raro" luce mejor que yo. Veo menos que Mr. Magoo, porque ademas estan todos rayados como si los hubiera limpiado con papel de lija.

Estas rayaduras forman una suerte de empaño en los lentes que, para fijar mi mirada en algo que me interesa debo girar mi cabeza unos cuarenta grados a la derecha, buscando los lugares mas sanos de los cristales. Eso despista a mis interlocutores, algunos imitan mi incomoda postura, reflejando en sus caras la pregunta "¿Que cornos esta mirando este?".
Al principio explicaba a todo el mundo la razon de la inclinacion que debia efectuar para lograr una nitida vision, eso traia consecuentemente que me miraran como si me faltaran varios tornillos, que valga la redundancia estoy rodeado de ellos, entonces, mejor opte callarme, dejando la duda instalada con quienes debo tratar a diario.
Pero no todo termina alli, estos lentes tienen el defecto que cuando te da el sol de frente, no ves nada, solo formas que se mueven, por eso perdonen si alguno se cruzo conmigo y ni lo salude... todavia no saque el 5 de oro.
Sin embargo a pesar de esta engorrosa situacion, trato de aprender algo, como agudizar los otros sentidos, ya puedo escuchar los fratulentos escapes de mi vecina. O decubrir que asocia primero mi mente cuando ve a traves de lo rayado, como si fuera un test de Roshart, me sorprendo de lo que descubro como: "¿Que tendra que ver la vendedora de biscochos con Mamá?" o "¿Mi jefe con Elmer el Gruñon?" , ¿Ese es el 62 o el 64?
Me han pasado cosas bastantes bizarras, como la de ayer, cuando una polilla invadio el apartamento y tuve que enfrascarme en una lucha encarnizada con ella...no la podia ver. Ella giraba alrededor de la luz , como haciendome burlas... Mariela me daba indicaciones tecnicas, como cuando tenias que romper la piñata pero sin vendas, no rompi nada, tuve mas suerte que el conductor de la grua que llevaba el scaner del puerto, por cierto.
El temor de Mariela por los insectos no es tanto, como estar cerca de un miope con una escoba en la mano tratando de aniquilar a una polilla. Por eso prefirio atrincherarse en el cuarto. Se los puedo asegurar, hasta yo tenia miedo de hacerme daño a mi mismo.
Con suerte gire mi cabeza buscando mi mejor angulo y vi al insecto cobarde huir hacia la cocina y alli nos encerramos para el duelo final. Ella tenia la ventaja de mi miopia y la supo aprovechar, yo la paciencia ninja para darle el escobazo certero y mandarla a roer la tunica a San Pedro....la polilla patotera se vino contra mi, le tire unos cuantos manotazos pero los esquivo la muy maldita come trapo, hasta que despues de mil intentos le acerte un golpe. Revoloteo un poco, imitando a esos aviones acribillados por el enemigo y no la vi mas...pero creo que f ue toda una farsa, ella sigue viva en algun lugar de la casa, esperando la ocasion para volver a consumar su venganza.
El Ferchu Magoo

Mi Odisea en el Circulo Catolico

3 de noviembre de 2007


Por culpa de Don Tomkinson, quien tuvo la maravillosa idea de plantar estos arboles que largan esas "pelusitas" en esta epoca del año, me sume a la larga lista de damnificados por las nefastas consecuencias que provocan en los ojos especificamente.
Como me ardia el ojo izquierdo, tuve sacarme los lentes de contacto y ponerme los viejos culo de botella que ya creia superados definitivamente.
Preocupado, fui al medico de medicina general que atendia el mismo dia a las 18:00 hs, luego de esperar 2 horas escuchando a una veterana con incontinencia verbal que me hizo dudar si eso era la causa de su consulta o la artrosis que padecia, segun ella. Iba acompañado de un joven de 17 años que alegremente dijo que le gusto estar internado porque la paso barbaro, durmiendo todo el dia y mirando tele de noche...seguro que se mataria con el canal Venus este precoz seguidor de Onan.
A mi costado, estaba una monja alabando y elogiando las virtudes del Circulo Catolico, la hermanita tenia la camiseta puesta, de eso no habia dudas, si le pusiera el mismo enfasis para ganar almas para el Señor, seguro que el numero de ateos en nuestro pais seria menor a la cantidad de votantes de la Union Civica.
En el peor momento de flaqueza animica, presa casi de un estado de nervios y punto de ahocar a esa moja con su propio rosario y taparle la boca a la verborragica veterana con lo que tuviera a mano, el Señor se compadecio de mi y las pueertas del consultorio se abrieron para mi. ¡Aleluya! Exclame, en definitiva los milagros existen.
El galeno me observo con solemnidad y me dijo que fuera al oculista de emergencia porque el en estos momentos no tenia los equipos para evaluarme extendiendome un pase.
Seria las 20:00 horas cuando llegue al sanatorio Juan Pablo II, alli espere como tres horas para que me atendieran, lo tome como una prueba que me envio la divinidad para purificar mi impaciencia y meditar sobre la ultima vez que estuve en este lugar por un uñero que prefiero no acordarme. Que momento lo hize vivir a Mariela.
Sumido en mi revision de vida estaba cuando llego un muchacho con la mano totalmente vendada, habia sufrido un fuerte golpe, tenia fisuras, cortes, dedos quebrados, huesos fuera de lugar, un desastre, el medico que lo habia atendido en primera instancia, le indico que mañana lo operaria, por lo tanto deberia esperar a que viniera la enfermera para hacerle unas curaciones y extraerle una muestra de sangre.
A todo esto, entraba y salia un limpiador medio "delicado" en sus gestos, para mi estaba buscando que alguien lo ayudara con su examen de prostata, porque en ningun momento le vi pasar el lampazo...
Cuando ya estaba resignado a pasar la noche en ese incomodo sillon de los años 60, aparece una joven enfermera a paso seguro, directamente hacia mi con un monton de elementos que elevaron mi nivel de adrenalina como si fuera un auto de formula uno.
-"A ver el brazo..."- Me pidio toda canchera la joven, interpretando mi mirada sorprendida con la de miedo a la jeringa. Miles de ideas pasaron por mi cabeza en un segundo, cuchillo conmigo... no podia creerlo, asi que apenas balbuce: - "mira que yo vine por el ojo irritado".
-"Si, claro...pone el brazito asi..."- me indico con tono de no te va a doler y media sobradora por cierto.
Mi cara deberia ser un poema, porque el muchacho con la mano vendada me miro y empezo a reirse a carcajadas.
La enfermera molesta lo miro y le increpo: -"¿Y tu de que te reis?"-
El muchacho le explico que era el quien se iba a operar mañana y por lo tanto era a él a quien tenia que sacarle sangre y hacerle las curaciones respectivas.
La joven volvio a preguntarle a su compañero a quien tenia que realizar las curaciones y este le indico con un gesto evidente que, le debia realizar las curaciones al muchacho de la mano vendada y no al que estaba esperando al oculista que para esa altura, era un tema de fe, mas de certeza cientifica.
-"Ah, disculpame...ah, entendi mal...que horrible, perdoname..."- fue lo que dijo la enfermera colorada como la sangre que queria sacarme.
Esta vez no estalle de bronca, me rei contagiado por la risa del joven de la mano vendada, pero aproveche para decirle: -"Menos mal que me ibas a sacar sangre y no darme una pichicata, sino me pasabas para el otro lado".-
Luego de unos minutos, aparecio el oculista, en definitiva, el galeno existia mas alla de la fe y otras especulaciones oscuras sobre esta sacrosanta mutualista.
En cinco minutos estaba afuera con indicaciones para curarme la irritacion y un pase para el oculista de policlinico.
Otra que treta o truco..¡Que noche de Halloween, Valor!